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domingo, 3 de abril de 2011

Matéria no maior jornal impresso de La Paz e segundo da Bolívia

 

PARALELO 15 Tras las raices afro




Un fotógrafo, un escritor y un guía de turismo iniciaron una travesía por comunidades afrodescendientes de Mato Grosso y los Yungas 

Las negras de Vila Bela da Santíssima Trindade bailaban para salvar la vida de sus compañeros esclavos. Lo hacían en la casa del patrón, ataviadas con sus mejores galas y acompañadas de su mejor comida. De-sesperadas,  intentaban así ablandar  el corazón de su “patrón” y redimir del castigo a los suyos. Pronto, este ritual —característico en esa región brasileña durante la Colonia portuguesa— adquirió un nombre, ‘chorado’ (llorado).

En la fiesta de Vila Bela. Un grupo de afrobrasileñas da vida a la danza del ‘chorado’ (llorado), en la fiesta del pueblo que se celebra anualmente en julio. El baile, realizado en la Colonia por las féminas para que el patrón no castigue a familiares y amigos esclavos, en muchos casos terminaba con favores sexuales de las jóvenes. Este extremo era conocido y hasta consentido por la comunidad entera.
Fuente: FOTO: Mario Friedländer

Hoy, esta dolorosa ceremonia se ha transformado en una danza festiva que las mujeres mayores de 30 años —no se permite la participación de adolescentes— bailan en fiestas religiosas o para recibir a las autoridades que llegan a visitar el lugar.

Vivencias como esta vienen siendo recogidas por el Proyecto Paralelo 15, un emprendimiento que busca rescatar las manifestaciones culturales y la historia de los afros en Brasil y Bolivia, sumándose de esta forma al Año Internacional de los Afrodescendientes, instaurado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El equipo está conformado por el fotógrafo brasileño Mario Friedländer, el escritor chileno-boliviano Luca Spinoza y el guía de turismo Hélio Caldas. Juntos iniciaron en febrero de este año la travesía  — que tiene en común precisamente el paralelo 15 — en la localidad de Vila Bela da Santíssima Trindade, en el estado de Mato Grosso (próxima a la frontera con Bolivia). Desde entonces, el trío ha venido visitando comunidades de afrodescendientes en ambos países. Su investigación les llevó, en marzo, hasta el Carnaval de Oruro. “Quedamos sorprendidos al corroborar en esta fiesta folklórica la fuerte presencia de elementos de la cultura y la religiosidad afro en Bolivia”, asegura Friedländer, mientras en la pantalla de su laptop se luce la imagen de un moreno, captada de una de las fraternidades de la danza de la morenada. Pronto saltan en el ordenador otras fotografías de la saya paceña. “Esta danza, desde mi punto de vista, es como el ‘chorado’ de Brasil; es una herramienta que los afrodescendientes tienen para ablandar el corazón de los bolivianos”, analiza el fotógrafo.
 
El equipo del Proyecto Paralelo 15. | Fuente: FOTO: Mario Friedländer.

Similitudes abundan entre los descendientes africanos en ambos lados de la frontera. Friedländer, por ejemplo, señala que la figura danzante del moreno capataz y los elementos que conforman su paso se asemejan a los rituales que se realizan en Mato Grosso. “Este personaje es similar a preto velho (negro viejo), que tiene importancia espiritual dentro de su comunidad. El humo, el collar... son elementos afro”.

A pesar de tener una historia común, los afrodescendientes de Bolivia y de Brasil desconocen la existencia de sus pares. “El impacto cultural de los africanos en el corazón de América Latina es innegable, pero lamentablemente está invisibilizado. No es reconocido ni por las sociedades ni por ellos. En Mato Grosso, por ejemplo, ni siquiera se imaginan que en Bolivia habitan afros y que comparten elementos que retroceden hasta sus ancestros africanos”, comenta Spinoza. Es más, se desconoce en Brasil —que cuenta con una fuerte población negra— que fue en el territorio del Alto Perú donde, durante la Colonia, se comenzó a utilizar a esclavos afro para la explotación de las minas de plata.

Si bien no existen datos oficiales sobre la cantidad exacta de africanos que llegaron hasta América durante la Colonia, algunos investigadores señalan que entre los siglos XV y XIX el continente negro perdió más de cien millones de hombre y mujeres jóvenes. Varias regiones africanas quedaron casi totalmente despobladas. El investigador André Gunder Frank, en su libro La acumulación mundial (1492-1789), señala la cifra de 13.750.000 esclavos traídos a América entre los siglos XVI y XIX. El investigador Enrique Peregalli añade un 25% por muertes en el trayecto y un 25% más por muertes en África con motivo de las guerras de captura, lo que da un total de más de 20 millones de africanos perdidos para el continente en ese período, según rescata el investigador Marco Sapunar .

En su crónica de viaje, el padre Alonso de Sandoval relata las condiciones de viaje de los esclavos. "Van de seis en seis, encadenados por argollas en los cuellos; asquerosos y maltratados y, luego, unidos de dos en dos con argollas en los pies. Van debajo de la cubierta, con lo que nunca ven el Sol o la Luna. No se puede estar allí una hora sin grave riesgo de enfermedad. Comen de 24 en 24 horas una escudilla de maíz o mijo crudo y un pequeño jarro de agua. Reciben mucho palo, mucho azote y malas palabras de la única persona que se atreve a bajar hasta la bodega, el capataz".

La ciudad de los negros libres

Los negros arribaron al Nuevo Mundo en el siglo XVI y su mano de obra fue inmediatamente utilizada por los conquistadores, entre otros, en los campos de azúcar y de tabaco ubicados en valles y trópicos. La fiebre de la explotación de la plata en Potosí, sin embargo, provocó que los pasos de los esclavos africanos —que entonces eran considerados mercancía y eran llamados “piezas” por los conquistadores— llegaran a los más de 4.000 metros de altitud sobre el nivel del mar en los que se asienta la Villa Imperial. Allí desarrollaron distintos trabajos como el de acuñadores de las monedas del mineral argentífero y, los más fuertes, dentro de las minas.

Para los africanos —que en su mayoría provenían de las cálidas y bajas tierras de Congo, Angola, Benguela y Biafra, entre otras— el nuevo destino resultó ser fatal; muchos de ellos murieron. Según los datos recogidos de la época  los esclavos africanos se mostraron públicamente por primera vez en un gran acontecimiento en el año 1555. Hicieron su aparición junto a sus amos en una fastuosa procesión que fue celebrada en la ciudad de Potosí. Pronto surgieron cofradías de negros no sólo en esta urbe sino también en La Paz.

Según los datos del Movimiento Cultural Saya Afroboliviano, la población afrodescendiente en Bolivia supera actualmente las 30.000 personas. Aunque desfalleciente, el legado africano se mantiene vigente. Por ejemplo, el kikongo y el kinbundo son dos lenguas africanas que todavía suenan en los Yungas paceños. Están presentes en ‘El mauchi’, una ceremonia fúnebre tradicional de la cultura afroboliviana. Con esta invocación —cantada con una mezcla de español y africano— se solicita a la naturaleza y a los espíritus que reciban al difunto. Este rito es uno de los pocos que este grupo aún mantiene de sus antepasados, que llegaron a esta región para trabajar en los cocales.

En Brasil, el tráfico de esclavos comenzó en 1531 con un importante movimiento de población procedente, principalmente, de las colonias portuguesas de Angola y Mozambique, según se lee en un estudio sobre migraciones de Cidob.org. El gobierno brasileño abolió la esclavitud en 1878. Se estima que más de tres millones de africanos llegaron para trabajar en las plantaciones de azúcar, principalmente localizadas en la región noreste. Y desde finales del siglo XVIII, también en las minas de oro de Minas Gerais y Mato Grosso.

“Los descendientes afro en Bolivia y Brasil tienen una historia común. Fueron sacados a la fuerza de África por los europeos. En Mato Grosso, los portugueses construyeron una ciudad llamada Vila Bela. Allí se dedicaron a la extracción de oro de 24 quilates. Pero, cuando el metal comenzó a escasear, los colonos decidieron abandonar la ciudad, que tenía grandes palacios e imponentes iglesias. En Vila Bela dejaron a los esclavos viejos y a los enfermos. Entonces —a finales de 1800— sucedió allí un acontecimiento antropológico único en Brasil: familias de negros llegaron y se apropiaron del pueblo abandonado, donde luego vivieron por más de 100 años aislados, sin la presencia de los patronos blancos; eran libres”, narra Friedländer.

Durante ese período los afrodescendientes mantuvieron la explotación del oro, preciado mineral que, de forma clandestina —para no llamar la atención de los blancos— comerciaron con Bolivia. Sin embargo, en los años 50 una nueva especie de colonización afectó a las familias de Vila Bela y de toda la región de Mato Grosso. “Llegaron los europeos seguidores de las creencias evangélicas. Esto creó un gran problema para las comunidades afro. Los pastores llegaron con plata, medicina y apoyo para los negros de la región que vivían en condiciones muy precarias.

 
Vila Bela da Santíssima Trindade/MT, Brasil

En el proceso de evangelización predicaban que muchas de las manifestaciones religiosas afro, que guardaban elementos de sus antepasados, eran cosa del diablo. La comunidad se dividió en dos: los que se convirtieron evangélicos y los que permanecieron con su catolicismo arcaico”.

Fotografía que integra

La presencia de la cultura africana pervive en Vila Bela. Y es en la fiesta del pueblo, en julio, donde este hecho se hace evidente. Las comunidades afrobrasileñas de Mato Grosso se reúnen en esta localidad para celebrar a varios santos católicos, en especial a San Benito, patrono de los negros. “La herencia africana se muestra en las danzas como el congo de Sao Benedito y la festanca. Es tradición la elección de emperadores y emperatrices para cada una de las tres hermandades”, dice Friedländer.
 
El emperador y la emperatriz de una de las hermandades de la fiesta de Vila Bela y ruinas en Mato Grosso | Fuente: FOTO: Mario Friedländer

El fotógrafo lleva cinco años captando en su cámara las expresiones culturales de Vila Bela. Ahora, documenta la cotidianidad de los afros en Bolivia. La intención del Proyecto Paralelo 15 —que se encuentra en su primera etapa— es el de montar exposiciones en Bolivia y Brasil para, de esta forma, impulsar el intercambio cultural entre los afrodescendientes de ambos países. “La primera muestra se instalará en abril en Cuyabá, donde se presentará una selección de imágenes de los Yungas bolivianos. Luego se trasladará a Vila Bela, donde se mantendrá expuesta por 30 días. Luego, en agosto, traeremos imágenes de los afro brasileños hasta la fiesta de Tocaña”.

Afrodescendientes de Tocaña, en los Yungas | Fuente: FOTO: Mario Friedländer

Luca Spinoza explica que el proyecto tiene previsto alentar la visita de líderes y músicos afrobolivianos a Vila Bela para iniciar un proceso de acercamiento.  “Es vital que los afros del continente se conozcan y que elaboren estrategias conjuntas para visibilizar la importancia cultural e histórica que han tenido en el continente”.

Las metas trazadas por el equipó han seducido a empresas y emprendedores tando de Brasil como de Bolivia, quienes han apoyado el proyecto desde un inicio. Giovanna Gonzales es una de ellas. A través de la Fundación Ecosvida, esta arquitecta prevé la elaboración del primer mapa dedicado a los asentamientos humanos de los afrobolivianos. Para conocer más del proyecto pueden visitar Projetoparaleloquinze.blogspot.com

Periodista: Javier Badani

Site do jornal:

segunda-feira, 28 de março de 2011

Matéria publicada na Revista Sina


Cultura: Acompanhe o diário de bordo do Projeto Paralelo 15

Uma paixão pela Bolívia, o conhecimento profundo da Comunidade Negra do Vale do Guaporé, em MT, e uma inspiração que brotou das palavras da líder afroboliviana, Marta Inofuentes. A revista Sina é parceira do projeto, idealizado por Mario Friedlander.


 Leia mais aqui:

segunda-feira, 21 de março de 2011

Matéria publicada na Revista Sina


Paralelo 15 - Em busca dos Afrobolivianos



13 de março de 2011 - "Domingo de Tentaciones", saímos cedo de La Paz rumo a região norte dos Yungas, mais precisamente Coroico a 100 km de La Paz por uma estrada de asfalto que sobe até quase 5 mil metros de paisagens espetaculares, com grande montanhas e vales profundos, nevados, e poucas casas e vilas.

Nesta época de chuvas, despencam centenas de finas cachoeiras do alto das montanhas e toda a estrada é margeada de pequenas e vívidas flores amarelas e muito lixo jogado dos carros e ônibus, apesar disso, a exuberância da paisagem é tamanha que nosso olhar acaba deletando o lixo e as muitas linhas de energia que atravessam os vales empobrecendo um pouco o visual.

Muitas vans carregadas de turistas e bicicletas se encaminham até La Cumbre e de lá os grupos partem liderados por guias locais numa descida vertiginosa em velocidade e visual rumo a "Estrada da Morte" ou a estrada antiga que leva a Coroico.

Por volta de metade do caminho, começamos a descer muito e o clima e a vegetação começam a mudar, aos poucos a floresta começa a dominar as montanhas e o calor a perturbar nossa tranquilidade.

Estamos nos Yungas, região tropical de altitude com muita umidade e vegetação exuberante, onde o café, as laranjas e muitas outras frutas e principalmente a coca crescem como em nenhuma outra parte da Bolívia.

Paramos num mirante de onde se avista Coroico pendurada no alto de uma grande montanha coberta de floresta e de pequenas plantações e vemos a famosa "estrada da morte", hoje utilizada quase que exclusivamente por moradores locais e para atividades de turismo, principalmente para descida de bike.



Nossa equipe conta com dois parceiros de La Paz, a Giovanna Gonzales que além de arquiteta e professora, trabalha em projetos de manejo e proteção de bacias hidrográficas através da Fundação EcosVida Bolívia e o Edgar Gemio, jovem Afroboliviano, que aos 25 anos demonstra uma maturidade e articulação que nunca encontrei em lideranças pelo Brasil. Edgar é nossa senha de entrada segura nas comunidades afrobolivianas dos Yungas, ele é natural de Tocana, localizada nas proximidades de Coroico e como militante ativo do movimento afro, conhece todos os caminhos e todas as cabeças da área e de La Paz.

Chegamos a Mururata pela hora do almoço e esperamos sob um calor sufocante, quase cuiabano, o Rei Afroboliviano nos atender.
Após uma breve introdução feita pelo Edgar, o Rei e sua esposa nos recebem respeitosamente e conhecem detalhes de nosso projeto, aos poucos vamos estabelecendo um contato mais informal e confiante e após fazermos algumas fotos, marcamos outro dia para realizarmos uma entrevista e produzirmos a foto oficial do único Rei da América Latina.

Saímos em direção a outra comunidade Afroboliviana e paramos em Yarisa onde o pessoal de Chuchipja dança a Saya Afroboliviana, uma dança que atualmente define a identidade dos Afro na Bolívia.

Encontramos muitas pessoas que contatamos em Oruro e que não levaram a sério nosso compromisso de chegar a suas comunidades, isso tornou a recepção mais calorosa e informal e pudemos acompanhar parte da festa do "Domingo de Tentaciones" ou seja, o encerramento oficial de Carnaval em toda a Bolívia.


Apesar da chuva que caiu forte e causou muita preocupação em relação ao estado das precárias e perigosas estradas nos Yungas, nosso domingo foi muito produtivo e o contato com estas comunidades foi muito amistoso.

Em função das chuvas, tivemos que sair logo e ir finalmente a Coroico, uma cidade de médio porte, considerada o primeiro município turístico da Bolívia.

Percorremos as apertadas e escarpadas estradas até nos alojarmos no Hotel La Finca, situado a 7 km da cidade e que será nossa base nesta viagem.

Assim terminou nosso 17º dia de jornada pela Bolívia em busca dos Afrobolivianos.

Publicada: Seg, 21 de Março de 2011 16:13

Texto e Fotos: Mário Friedlander
Fonte: http://www.revistasina.com.br/portal/cultura/item/214-13-de-mar%C3%A7o-de-2011-em-busca-dos-afrobolivianos

quarta-feira, 9 de março de 2011

Matéria publicada no jornal Diário de Cuiabá




VIAGEM

Diário de Bordo do Projeto Paralelo 15

As imagens e o relato de uma incursão por terras bolivianas com foco numa coordenada. Mais informações sobre esta ação estão no blog:
http://projetoparaleloquinze.blogspot.com
Da assessoria

Terça-feira de carnaval é o dia para fazer oferendas a Pacha Mama, carros são benzidos nas igrejas, as lojas fechadas pelo feriado são reabertas pelos proprietários e seus familiares para fazerem as oferendas que são queimadas pelo fogo em pequenas churrasqueiras que todos tem.

Estouros de bombinhas mil, todas juntas encerram as oferendas, casas são enfeitadas com flores e tomam banho com baldes, são muitos os tipos e procedimentos para as oferendas, enquanto isso nas ruas, todos os jovens e crianças se mobilizam com baldes de água, bexigas e armas plásticas para jogar água nos passantes, de dentro dos carros, inclusive dos taxis, todas as crianças soltam jatos de água nos desavisados, ninguém reclama, uns fogem, outros revidam com spray de espuma e o clima do carnaval continua positivo, não vimos nenhuma briga, agressão ou xingamento em todos estes dias.

Entrevistamos nosso anfitrião, Dom Rene Vergara, proprietário do Residencial Vergara no centro de Oruro, sobre sua real profissão e talento, ele se considera um mineiro com 48 anos de atuação, mas o atual governo desapropriou suas diversas minas e agora ele trabalha com a energia de um mineiro em seu antigo residencial, mas sempre que pode fala com entusiasmo de sua vida nas minas e como agora tudo é mais difícil e sem graça.

Saímos para visitar a Mina del Socavon, cuja entrada está no interior da Igreja de la Candelária ou de La Virgen del Socavon e nos deparamos com um túnel largo que entra muito fundo na terra, nas galerias planas montaram um pequeno museu sobre as minas e depois de visitar a imagem do "Tio da Mina", assistimos uma palestra apaixonada feita pelo guia que acompanha a todos.

Oruro é mais velha que Potosi, aqui começou o trabalho de mineração no que hoje é a Bolívia, aqui chegaram os primeiros negros escravizados, que sucumbiram em pouco tempo ao clima e altitude e aos maus tratos com trabalho insalubre e brutal.

Visitamos a mina e descobrimos com assombro que a partir do interior da Igreja podemos percorrer 250 km de túneis e galerias que se espalham pelas montanhas que circundam a cidade e que hoje são ocupadas pelos bairros da periferia.

De volta à luz e ao frio do dia, vamos entrevistar Fabrizio Cazorla Murillo um jovem apaixonado pela cultura local, em especial a referente sobre o Carnaval de Oruro, somos recebidos em sua casa como se fossemos velhos amigos e sua mãe abre uma garrafa de cerveja local para que brindemos conforme determina a tradição do dia de hoje, só um golinho a Pacha Mama que é jogado sobre o tapete da sala e um meio copo para cada um de nós, cumprida a tradição, penetramos no universo cultural entulhado de referências de Fabrizio, são artigos científicos, recortes de jornais velhos de todo um século, centenas de discos antigos com as bandas e músicas de todos os carnavais antigos, trajes originais até do século 19, máscaras antigas, fotos e postais antigos, filmes, negativos preciosos de vidro em grande formato, textos elaborados por ele mesmo, enfim, nosso novo amigo detém uma parte importante, senão a maior da história do Carnaval de Oruro e sente grande prazer em compartilhá-la.

Lembro de nosso parceiro e consultor na Europa, o historiador João Lucídio, se ele visse o acervo existente com nosso amigo, mudaria para Oruro para produzir livros e muitos outros produtos contando a história deste patrimônio da humanidade.

Finda nossa entrevista, arrumamos as coisas e partimos a La Paz, situada a 237 km em estrada de asfalto de ótima qualidade em terreno nivelado sobre o Altiplano onde deparamos com pequenas vilas e comunidades de agricultores e criadores de lhamas, carneiros e vacas separadas por poucos quilômetros.

A paisagem muito bela e o clima frio, sem exagero, transforma nossa viagem num passeio, cujo final deslumbrante é a chegada a "El Alto" subúrbio gigante de La Paz situada mais abaixo no fundo do vale.

A descida pelo trânsito tumultuado de La Paz é acompanhada pelas visões impressionantes do crescimento urbano que engoliu todas as escarpas de vale e subiu todas as montanhas, que agora com as chuvas violentas, derrubam centenas de casas sem dó nem piedade.

Acima do horizonte, contemplando o caos urbano, o gigante Monte Illimani, com seu topo coberto de neve densa, iluminado pelo pôr do sol, nos deixa abismados e felizes por chegarmos a salvo a La Paz.

Cansados depois de 12 dias de viagens e do enigmático e impetuoso Carnaval de Oruro, encontramos nosso refúgio silencioso, elegante e aconchegante no Hotel Las Palmas, outro de nossos parceiros que nos acolhe com uma perfeição sequer imaginada. Aproveitamos a noite para comer algo e nos reunirmos longamente com a Giovanna Isabel Gonzales Saracho, nossa inestimável parceira em La Paz. Assim completamos doze dias de viagem pela Bolívia.


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Matéria publicada na edição 12958 em 13/03/2011 no Jornal Diário de Cuiabá

sexta-feira, 4 de março de 2011

Matéria no jornal boliviano Eldeber



Fotógrafos brasileños se aventuran a Bolivia
La librería Ateneo recibirá este lunes, a las 17:00, a fotógrafos brasileños que llegarán desde Cuiabá (Brasil) para emprender el Proyecto Paralelo 15, que consiste en una expedición de 30 días por Bolivia. Recorrerán 5.000 Km por tierra y registrarán su aventura en fotografías que serán publicadas en un libro. Mario Friedländer comanda el viaje.


Matéria publicada na Revista Sina

Expedição busca dar visibilidade à comunidade Afroboliviana



"Queremos ser mais visíveis que nunca, através de nosso Rei, para que o mundo inteiro saiba fora de nossas fronteiras que a Bolívia não é um país somente de indígenas."


Uma paixão pela Bolívia, o conhecimento profundo da Comunidade Negra do Vale do Guaporé, em Mato Grosso, e uma inspiração que brotou das palavras da líder afroboliviana, Marta Inofuentes. Esses foram os ingredientes para o surgimento do Projeto Paralelo 15. Com o objetivo de mostrar um universo até então desconhecido para a maioria dos bolivianos e dos latino-americanos, o projeto iniciou sua primeira etapa o dia 25 de fevereiro.
"Queremos ser mais visíveis que nunca, através de nosso Rei, para que o mundo inteiro saiba fora de nossas fronteiras que a Bolívia não é um país somente de indígenas." O clamor de Marta Inofuentes serviu de estopim para que o fotógrafo Mário Friedlander, acreditasse na idéia que já vinha sendo plantada pelo seu amigo Luca Spinoza, jornalista Chileno, radicado na Bolívia. A partir daí, a idéia de apresentar ao mundo a comunidade Afroboliviana, fazendo um paralelo com a comunidade negra que vive no Vale do Guaporé, na divisa com a Bolívia, virou projeto e ganhou a adesão do guia de Ecoturismo e produtor cultural Hélio Caldas.
Friedlander e Caldas, a bordo de um carro fechado com tração 4x4, iniciam a expedição rumo à região dos Yungas, localizada a aproximadamente 90 km a Leste de La Paz, capital boliviana. Em Santa Cruz de La Sierra, Luca Spinoza se junta aos expedicionários.
No primeiro trecho da expedição cultural, na região conhecida como Gran Chiquitania Boliviana, a equipe vai documentar algumas Missões Jesuíticas, transformadas em Patrimônio da Humanidade pela Unesco, também alguns aspectos da vida cotidiana de várias comunidades Chiquitanas localizadas ao longo do trajeto, e aspectos naturais do Bosque Seco Chiquitano, um rico ecossistema existente na Bolívia que começa a ser ameaçado principalmente pelas atividades agropecuárias e madeireiras dos Brasileiros que migram para esta região.
A expectativa é que a equipe enfrente alguns entraves burocráticos nas fronteiras, bem como problemas de infraestrura no transporte, pois a Bolívia enfrenta um período de chuvas muito intensas que bloqueiam inúmeras estradas principalmente na região a ser percorrida. Além disso, a Bolívia passa por um momento de agitação política, a exemplo da "Crise do Açúcar".
No entanto, apesar das dificuldades que possam vir a enfrentar, os membros do Projeto Paralelo 15 estão firmes no propósito de dar visibilidade aos Afrobolivianos que vivem na região dos Yungas, e representam cerca de 0,5 % da população daquele País. “Vila Bela da Santíssima Trindade (primeira capital mato-grossense, localizada no Vale do Guaporé) é uma pequena África dentro de Mato Grosso, está no Paralelo 15 e é fronteira com a Bolívia. Essas duas comunidades viveram isoladas por muito tempo e as origens são as mesmas. Então o que a gente pretende também é colocar as duas comunidades em contato”, explicou Friedlander.
Durante aproximadamente 30 dias a equipe vai documentar também os grupos culturais de Afrobolivianos no Carnaval de Oruro, a maior e mais importante manifestação cultural da Bolívia. O trajeto a ser percorrido nesta primeira é de aproximadamente 5 mil quilômetros. No percurso, a equipe vai enfrentar a célebre e perigosa “Estrada da Morte”, uma precária estrada de chão, com alto índice de acidentes, que dá acesso as comunidades negras da Bolívia.
A região dos Yungas está localizada nos vales subtropicais da Bolívia, numa região vizinha dos Andes. A estrada que dá acesso à região é considerada a mais sinuosa da Bolívia e por isso, a mais apreciada pelos turistas estrangeiros.
Esta primeira etapa, segundo Friedlander, servirá de base para o projeto, pois será o momento de estabelecer vínculo com a população e colher informações e registros fotográficos. O projeto prevê ainda mais três etapas, que resultarão em vários produtos finais, a exemplo de livros, exposições fotográficas e elaboração de relatórios.
A República Boliviana – Impressões e sensações
“A Bolívia é o Tibet da América e nós brasileiros a tratamos como os americanos tratam o México”, com essas comparações, o fotógrafo Mário Friedlander definiu a sua admiração pelo País vizinho e a sua decepção pela forma como ele é visto pela maioria da população brasileira.
O fotógrafo lamenta que muitos brasileiros ainda mantenham uma visão preconceituosa em relação à Bolívia. “A espiritualidade, o clima, a altitude da região, é um País maravilhoso, que mantém a sua origem indígena e é muito mais desenvolvido em alguns pontos do que nós brasileiros acreditamos. A população é extremamente politizada. Cada vez que volto à Bolívia eu reforço essa visão”, ressalta.
A paixão pela Bolívia teve início na década de 80, quando Mário Friedlander fez sua primeira viagem ao país vizinho. Das muitas experiências vividas e sensações experimentadas, Friedlander destaca as duas vezes em que percorreu a pé a rota que fará a bordo do veículo 4x4. Também conhecido como “El camino Del Taquesi”, é o caminho pré-colombiano mais preservado da Bolívia.
Além de toda grandiosidade e beleza da rota, que compreende aproximadamente 42 km, nas duas vezes o fotógrafo passou experiências marcantes. “Na primeira vez eu estava sozinho e me deparei com os vigilantes do narcotráfico. Na segunda-fez eu tive uma hipotermia porque estava sem roupas adequadas para a neve, só não morri porque meu colega, um europeu que possuía roupas apropriadas me socorreu”, contou.
Já em relação ao Vale do Guaporé, Mário fala com ainda mais propriedade. “Passei muitos anos em Vila Bela da Santíssima Trindade e desenvolvi um trabalho muito intenso nessa região”, finalizou.
Parcerias - “Não temos recursos, por isso precisamos de parceiros”. Essa é a realidade dos membros do Projeto Paralelo 15. Conscientes de que uma iniciativa dessa magnitude não se viabiliza sem parceiros que acreditem na sua importância e relevância social, a equipe tem conseguido apoios importantes tanto no Brasil quanto na Bolívia.
Essas parcerias podem ser conhecidas ao acessar o blog do projeto (www.projetoparaleloquinze.blogspot.com). Também através da página na Internet, é possível acompanhar todo desenvolvimento do projeto. A intenção dos expedicionários é alimentar as mídias digitais com notícias diárias a respeito dessa primeira viagem.
Para o Sindicato dos Jornalistas de Mato Grosso (Sindjor-MT), noticiar a realidade que o projeto pretende mostrar, através de textos e fotos, é mostrar a complexidade cultural da América Latina. “Pelo respeito às minorias, para potencializar a voz de todos e todas, em favor da cultura de todos os povos, o Sindjor se compromete a ajudar na divulgação desse projeto, de grande valor jornalístico e social”, declarou a direção da entidade. 

Publicada: Sex, 04 de Março de 2011 16:09

Por: Márcia Raquel, Sindjor-MT - Fotos: Mário Friedlander 

Fonte: http://www.revistasina.com.br/portal/cultura/item/100-expedi%C3%A7%C3%A3o-busca-dar-visibilidade-%C3%A0-comunidade-afroboliviana

sábado, 26 de fevereiro de 2011

Matéria publicada no blog do Sindicato dos Jornalistas de Mato Grosso - SINDJOR



PROJETO PARALELO 15

Expedição busca dar visibilidade à comunidade Afroboliviana



"Queremos ser mais visíveis que nunca, através de nosso Rei, para que o mundo inteiro saiba fora de nossas fronteiras que a Bolívia não é um país somente de indígenas." 

Uma paixão pela Bolívia, o conhecimento profundo da Comunidade Negra do Vale do Guaporé, em Mato Grosso, e uma inspiração que brotou das palavras da líder afroboliviana, Marta Inofuentes. Esses foram os ingredientes para o surgimento do Projeto Paralelo 15. Com o objetivo de mostrar um universo até então desconhecido para a maioria dos bolivianos e dos latino-americanos, o projeto inicia sua primeira etapa nesta sexta-feira, 25 de fevereiro.

"Queremos ser mais visíveis que nunca, através de nosso Rei, para que o mundo inteiro saiba fora de nossas fronteiras que a Bolívia não é um país somente de indígenas." O clamor de Marta Inofuentes serviu de estopim para que o fotógrafo Mário Friedlander, acreditasse na idéia que já vinha sendo plantada pelo seu amigo Luca Spinoza, jornalista Chileno, radicado na Bolívia. A partir daí, a idéia de apresentar ao mundo a comunidade Afroboliviana, fazendo um paralelo com a comunidade negra que vive no Vale do Guaporé, na divisa com a Bolívia, virou projeto e ganhou a adesão do guia de Ecoturismo e produtor cultural Hélio Caldas.
Nesta sexta-feira, Friedlander e Caldas, a bordo de um carro fechado com tração 4x4, iniciam a expedição rumo à região dos Yungas, localizada a aproximadamente 90 km a Leste de La Paz, capital boliviana. Em Santa Cruz de La Sierra, Luca Spinoza se junta aos expedicionários.



No primeiro trecho da expedição cultural, na região conhecida como Gran Chiquitania Boliviana, a equipe vai documentar algumas Missões Jesuíticas, transformadas em Patrimônio da Humanidade pela Unesco, também alguns aspectos da vida cotidiana de várias comunidades Chiquitanas localizadas ao longo do trajeto, e aspectos naturais do Bosque Seco Chiquitano, um rico ecossistema existente na Bolívia que começa a ser ameaçado principalmente pelas atividades agropecuárias e madeireiras dos Brasileiros que migram para esta região.

A expectativa é que a equipe enfrente alguns entraves burocráticos nas fronteiras, bem como problemas de infraestrura no transporte, pois a Bolívia enfrenta um período de chuvas muito intensas que bloqueiam inúmeras estradas principalmente na região a ser percorrida. Além disso, a Bolívia passa por um momento de agitação política, a exemplo da "Crise do Açúcar".

No entanto, apesar das dificuldades que possam vir a enfrentar, os membros do Projeto Paralelo 15 estão firmes no propósito de dar visibilidade aos Afrobolivianos que vivem na região dos Yungas, e representam cerca de 0,5 % da população daquele País. “Vila Bela da Santíssima Trindade (primeira capital mato-grossense, localizada no Vale do Guaporé) é uma pequena África dentro de Mato Grosso, está no Paralelo 15 e é fronteira com a Bolívia. Essas duas comunidades viveram isoladas por muito tempo e as origens são as mesmas. Então o que a gente pretende também é colocar as duas comunidades em contato”, explicou Friedlander.

Durante aproximadamente 30 dias a equipe vai documentar também os grupos culturais de Afrobolivianos no Carnaval de Oruro, a maior e mais importante manifestação cultural da Bolívia. O trajeto a ser percorrido nesta primeira é de aproximadamente 5 mil quilômetros. No percurso, a equipe vai enfrentar a célebre e perigosa “Estrada da Morte”, uma precária estrada de chão, com alto índice de acidentes, que dá acesso as comunidades negras da Bolívia.

A região dos Yungas está localizada nos vales subtropicais da Bolívia, numa região vizinha dos Andes. A estrada que dá acesso à região é considerada a mais sinuosa da Bolívia e por isso, a mais apreciada pelos turistas estrangeiros.

Esta primeira etapa, segundo Friedlander, servirá de base para o projeto, pois será o momento de estabelecer vínculo com a população e colher informações e registros fotográficos. O projeto prevê ainda mais três etapas, que resultarão em vários produtos finais, a exemplo de livros, exposições fotográficas e elaboração de relatórios. 

A República Boliviana – Impressões e sensações 
“A Bolívia é o Tibet da América e nós brasileiros a tratamos como os americanos tratam o México”, com essas comparações, o fotógrafo Mário Friedlander definiu a sua admiração pelo País vizinho e a sua decepção pela forma como ele é visto pela maioria da população brasileira.

O fotógrafo lamenta que muitos brasileiros ainda mantenham uma visão preconceituosa em relação à Bolívia. “A espiritualidade, o clima, a altitude da região, é um País maravilhoso, que mantém a sua origem indígena e é muito mais desenvolvido em alguns pontos do que nós brasileiros acreditamos. A população é extremamente politizada. Cada vez que volto à Bolívia eu reforço essa visão”, ressalta.

A paixão pela Bolívia teve início na década de 80, quando Mário Friedlander fez sua primeira viagem ao país vizinho. Das muitas experiências vividas e sensações experimentadas, Friedlander destaca as duas vezes em que percorreu a pé a rota que fará a bordo do veículo 4x4. Também conhecido como “El camino Del Taquesi”, é o caminho pré-colombiano mais preservado da Bolívia.

Além de toda grandiosidade e beleza da rota, que compreende aproximadamente 42 km, nas duas vezes o fotógrafo passou experiências marcantes. “Na primeira vez eu estava sozinho e me deparei com os vigilantes do narcotráfico. Na segunda-fez eu tive uma hipotermia porque estava sem roupas adequadas para a neve, só não morri porque meu colega, um europeu que possuía roupas apropriadas me socorreu”, contou.

Já em relação ao Vale do Guaporé, Mário fala com ainda mais propriedade. “Passei muitos anos em Vila Bela da Santíssima Trindade e desenvolvi um trabalho muito intenso nessa região”, finalizou. 

Parcerias 
“Não temos recursos, por isso precisamos de parceiros”. Essa é a realidade dos membros do Projeto Paralelo 15. Conscientes de que uma iniciativa dessa magnitude não se viabiliza sem parceiros que acreditem na sua importância e relevância social, a equipe tem conseguido apoios importantes tanto no Brasil quanto na Bolívia.

Essas parcerias podem ser conhecidas ao acessar o blog do projeto (www.projetoparaleloquinze.blogspot.com). Também através da página na Internet, é possível acompanhar todo desenvolvimento do projeto. A intenção dos expedicionários é alimentar as mídias digitais com notícias diárias a respeito dessa primeira viagem.
Para o Sindicato dos Jornalistas de Mato Grosso (Sindjor-MT), noticiar a realidade que o projeto pretende mostrar, através de textos e fotos, é mostrar a complexidade cultural da América Latina. “Pelo respeito às minorias, para potencializar a voz de todos e todas, em favor da cultura de todos os povos, o Sindjor se compromete a ajudar na divulgação desse projeto, de grande valor jornalístico e social”, declarou a direção da entidade.


Marta Inofuentes, líder afroboliviana
Marcia Raquel, Assessoria de Imprensa (Sindjor-MT)


Contatos e informações adicionais:
Mário Friedlander - 9983-5728 e 3644-0367




 

quinta-feira, 24 de fevereiro de 2011

Matéria publicada no Diário de Cuiabá - 24 de Fevereiro - 2ª Parte



A República Boliviana – Impressões e sensações

“A Bolívia é o Tibet da América e nós brasileiros a tratamos como os americanos tratam o México”, com essas comparações, o fotógrafo Mário Friedlander definiu a sua admiração pelo país vizinho e a sua decepção pela forma como ele é visto pela maioria da população brasileira.

O fotógrafo lamenta que muitos brasileiros ainda mantenham uma visão preconceituosa em relação à Bolívia. “A espiritualidade, o clima, a altitude da região, é um país maravilhoso, que mantém a sua origem indígena e é muito mais desenvolvido em alguns pontos do que nós brasileiros acreditamos. A população é extremamente politizada. Cada vez que volto à Bolívia eu reforço essa visão”, ressalta.


A paixão pela Bolívia teve início na década de 80, quando Mário Friedlander fez sua primeira viagem ao país vizinho. Das muitas experiências vividas e sensações experimentadas, Friedlander destaca as duas vezes em que percorreu a pé a rota que fará a bordo do veículo 4x4. Também conhecido como “El camino Del Taquesi”, é o caminho pré-colombiano mais preservado da Bolívia.


Além de toda grandiosidade e beleza da rota, que compreende aproximadamente 42 km, nas duas vezes o fotógrafo passou experiências marcantes. “Na primeira vez eu estava sozinho e me deparei com os vigilantes do narcotráfico. Na segunda vez eu tive uma hipotermia porque estava sem roupas adequadas para a neve, só não morri porque meu colega, um europeu que possuía roupas apropriadas me socorreu”, contou. Já em relação ao Vale do Guaporé, Mário fala com ainda mais propriedade. “Passei muitos anos em Vila Bela da Santíssima Trindade e desenvolvi um trabalho muito intenso nessa região”, finalizou. (Com Assessoria)


Matéria publicada na edição 12945 em 24/02/2011 no Jornal Diário de Cuiabá

Fotos: Mario Friedlander/Projeto Paralelo 15

Matéria publicada no Diário de Cuiabá - 24 de Fevereiro


Em busca da comunidade Afroboliviana 

Através do blog www.projetoparaleloquinze.blogspot.com, será é possível acompanhar todo desenvolvimento do projeto que está, inclusive, aberto a parcerias
Da Redação 

Uma paixão pela Bolívia, o conhecimento profundo da Comunidade Negra do Vale do Guaporé, em Mato Grosso, e uma inspiração que brotou das palavras da líder afroboliviana, Marta Inofuentes. Esses foram os ingredientes para o surgimento do Projeto Paralelo 15. Com o objetivo de mostrar um universo até então desconhecido para a maioria dos bolivianos e dos latino-americanos, o Projeto inicia sua primeira etapa amanhã, 25 de fevereiro.

"Queremos ser mais visíveis que nunca, através de nosso Rei, para que o mundo inteiro saiba fora de nossas fronteiras que a Bolívia não é um país somente de indígenas." O clamor de Marta Inofuentes serviu de estopim para que o fotógrafo Mário Friedlander, acreditasse na ideia que já vinha sendo plantada pelo seu amigo Luca Spinoza, jornalista Chileno, radicado na Bolívia. A partir daí, a ideia de apresentar ao mundo a comunidade Afroboliviana, fazendo um paralelo com a comunidade negra que vive no Vale do Guaporé, na divisa com a Bolívia, virou projeto e ganhou a adesão do guia de Ecoturismo e produtor cultural Hélio Caldas.

Friedlander e Caldas, a bordo de um carro fechado com tração 4x4, iniciam a expedição rumo à região dos Yungas, localizada a aproximadamente 90 km a Leste de La Paz, capital boliviana. Em Santa Cruz de La Sierra, Luca Spinoza se junta aos expedicionários.

No primeiro trecho da expedição cultural, na região conhecida como Gran Chiquitania Boliviana, a equipe vai documentar algumas Missões Jesuíticas, transformadas em Patrimônio da Humanidade pela Unesco, também alguns aspectos da vida cotidiana de várias comunidades Chiquitanas localizadas ao longo do trajeto, e aspectos naturais do Bosque Seco Chiquitano, um rico ecossistema existente na Bolívia que começa a ser ameaçado principalmente pelas atividades agropecuárias e madeireiras dos brasileiros que migram para esta região.

A expectativa é que a equipe enfrente alguns entraves burocráticos nas fronteiras, bem como problemas de infraestrura no transporte, pois a Bolívia enfrenta um período de chuvas muito intensas que bloqueiam inúmeras estradas principalmente na região a ser percorrida. Além disso, a Bolívia passa por um momento de agitação política, a exemplo da "Crise do Açúcar".

Apesar das dificuldades, os membros do Projeto Paralelo 15 estão firmes no propósito de dar visibilidade aos Afrobolivianos que vivem na região dos Yungas, e representam cerca de 0,5% da população daquele país. “Vila Bela da Santíssima Trindade (primeira capital de MT) é uma pequena África dentro de Mato Grosso, está no Paralelo 15 e é fronteira com a Bolívia. Essas duas comunidades viveram isoladas por muito tempo e as origens são as mesmas. Então o que a gente pretende também é colocar as duas comunidades em contato”, explicou Friedlander.

Durante aproximadamente 30 dias a equipe vai documentar também os grupos culturais de Afrobolivianos no Carnaval de Oruro, a maior e mais importante manifestação cultural da Bolívia. O trajeto a ser percorrido nesta primeira etapa é de aproximadamente cinco mil quilômetros. No percurso, a equipe vai enfrentar a célebre e perigosa “Estrada da Morte”, uma precária estrada de chão, com alto índice de acidentes, que dá acesso às comunidades negras da Bolívia.

A região dos Yungas está localizada nos vales subtropicais da Bolívia, numa região vizinha dos Andes. A estrada que dá acesso à região é considerada a mais sinuosa da Bolívia e por isso, a mais apreciada pelos turistas estrangeiros.

Esta primeira etapa, segundo Friedlander, servirá de base para o projeto, pois será o momento de estabelecer vínculo com a população e colher informações e registros fotográficos. O projeto prevê ainda mais três etapas, que resultarão em vários produtos finais, a exemplo de livros, exposições fotográficas e elaboração de relatórios.

Matéria publicada na edição 12945 em 24/02/2011 no Jornal Diário de Cuiabá

quarta-feira, 23 de fevereiro de 2011

Matéria no site de notícias 24 Horas News - Cuiabá/MT


Primeira etapa do Projeto Paralelo 15 tem início nesta sexta-feira (25)
Assessoria

Dar visibilidade aos Afrobolivianos, uma minoria de cerca de 0,5% da população total da Bolívia, que quer se tornar mais conhecida e valorizada. Este é o objetivo do Projeto Paralelo 15, que inicia a sua primeira etapa de campo em 25 de fevereiro de 2011. Por cerca de 30 dias, os integrantes do projeto, Mario Friedlander, Hélio Caldas e o jornalista Chileno, radicado na Bolívia, Luca Spinoza, percorrerão a região onde habita a população negra boliviana.

No primeiro trecho da expedição cultural, na região conhecida como Gran Chiquitania Boliviana, a equipe vai documentar algumas Missões Jesuíticas, transformadas em Patrimônio da Humanidade pela Unesco, também alguns aspectos da vida cotidiana de várias comunidades Chiquitanas localizadas ao longo do trajeto, e aspectos naturais do Bosque Seco Chiquitano, um rico ecossistema existente na Bolívia que começa a ser ameaçado principalmente pelas atividades agropecuárias e madeireiras dos Brasileiros que migram para esta região.

A expectativa é que a equipe enfrente alguns entraves burocráticos nas fronteiras, bem como problemas de infraestrura no transporte, pois a Bolívia enfrenta um período de chuvas muito intensas que bloqueiam inúmeras estradas principalmente na região a ser percorrida. Além disso, a Bolívia passa por um momento de agitação política, a exemplo da "Crise do Açúcar".

No entanto, apesar das dificuldades que possam vir a enfrentar, os membros do Projeto Paralelo 15 estão firmes no propósito de dar visibilidade aos Afrobolivianos que vivem na região dos Yungas, à Leste de La paz. O trajeto a ser percorrido durante estes 30 dias é de aproximadamente 5 mil quilômetros, que serão feitos a bordo de um carro fechado, com tração 4 x 4.

Esta primeira etapa servirá de base para o projeto, pois será o momento de estabelecer vínculo com a população e colher informações e registros fotrográficos. O projeto prevê ainda mais três etapas, que resultarão em vários produtos finais, a exemplo de livros, exposições fotográficas e elaboração de relatórios.

O projeto vai fazer também um paralelo com as comunidades afrodescendentes do Vale do Guaporé, a oeste de Mato Grosso, mais especificamente no município de Vila Bela da Santíssima Trindade. 


Matéria no site de notícias Olhar Direto - Cuiabá/MT